Vivir bajo la autoridad de Dios
El rey David es definido por las escrituras como un hombre que "sirvió a su propia generación por el propósito de Dios", Hch 13:36.
“La persona que Dios utiliza es aquella que vive bajo su autoridad”. Es una persona que responde a un “Llamado”. “Escogió también a David... lo llamó” para pastorear a su pueblo, Sal 78:70-72. Lo llamó como lo hizo con Abraham, Gn 22:11, con Moisés, Éx 3:4, con Gedeón, Jue 6:14-16, con Samuel y ahora nos llama a cada uno de nosotros.
Es un llamado a ver las cosas de una manera diferente y pertenecerle a él. Vivir la calidad de una nueva relación y saber que hay futuro. Implica un compromiso profundo y un nuevo estilo de vida. El que llama es “Yo soy el que soy”. Yo soy todo lo que mi pueblo necesita.
Es una demanda grande y cuando no respondemos a este llamado todo se transforma en un vacío. Debe durar toda la vida. Esta certeza hace que cambie nuestra propia historia y cambia el curso de la historia. David amaba al Señor. Enterneció su corazón para seguirle. Dios le fortalecía. Comenzó día a día hacer su voluntad y Dios estaba con él: “dondequiera que iba resultaba vencedor”.
Dios nos llama en este tiempo para ser discípulos que aman al Señor, sirven a su prójimo y cambian la historia. Un discípulo es alguien que reconoce que Jesús lo eligió para estar con él, aprender de él, servir a la gente y buscar a otros a que sigan a Jesús.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox




No hay comentarios:
Publicar un comentario