No contestó nada
"Poniéndose de pie en el medio, el sumo sacerdote interrogó a Jesús: —¿No tienes nada que contestar? ¿Qué significan estas denuncias en tu contra? Pero Jesús se quedó callado y no contestó nada.”, Mc 14:60-61
Mientras que otros pueden tomar la palabra, hay situaciones donde el silencio puede hablar más que las palabras. La palabra puede ser tomada y pedida, pero también dejada. Muchos intentan brillar con palabras, pero otros iluminan por medio del silencio.
El silencio auténtico es algo sumamente intenso y posee una densidad real. Es verdaderamente algo vivo. Si mi silencio no le dice nada, mis palabras serán inútiles. Está todo dicho y no hace falta más.
"Oré al Señor, y él me respondió; me libró de todos mis temores. Los que buscan su ayuda estarán radiantes de alegría; ninguna sombra de vergüenza les oscurecerá el rostro ... ¿Quieres vivir una vida larga y próspera? ¡Entonces refrena tu lengua de hablar el mal y tus labios de decir mentiras! Apártate del mal y haz el bien; busca la paz y esfuérzate por mantenerla. Los ojos del Señor están sobre los que hacen lo bueno; sus oídos están abiertos a sus gritos de auxilio ... El Señor oye a los suyos cuando claman a él por ayuda; los rescata de todas sus dificultades. El Señor está cerca de los que tienen quebrantado el corazón; él rescata a los de espíritu destrozado. La persona íntegra enfrenta muchas dificultades, pero el Señor llega al rescate en cada ocasión", Sal 34:4-22
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox




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