Escuchar, creer y adorar
miércoles, 4 de marzo de 2026
Creer y decidirse
martes, 3 de marzo de 2026
Celebrar la vida, hacer fiesta y descansar es un regalo.
Una enseñanza liberadora
“Un sábado, al cruzar Jesús los sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar a su paso unas espigas de trigo. —Mira —le preguntaron los fariseos—, ¿por qué hacen ellos lo que está prohibido hacer en sábado? Él les contestó: —¿Nunca han leído lo que hizo David en aquella ocasión, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre y pasaron necesidad? Entró en la casa de Dios cuando Abiatar era el sumo sacerdote, y comió los panes consagrados a Dios, que solo a los sacerdotes les es permitido comer. Y dio también a sus compañeros.» El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado —añadió—. Así que el Hijo del hombre es Señor incluso del sábado», Mc 2:23-28
Los discípulos son acusados de arrancar espigas de trigo en el día de descanso. El día de descanso era como una especie de premio, pero algunos lo transformaron como si fuese un castigo. Dios estableció el descanso para beneficio del ser humano, pero parece que los religiosos de esa época no lo entendieron. Los religiosos según su criterio contabilizaron 365 prohibiciones y 278 mandamientos para el día de descanso.
Hay gente que se caracteriza por estar con un código en la mano. Aparecen en cualquier momento para señalar lo que está mal, especialmente cuando alguien quebranta el reglamento. El legalismo oscurece el plan de Dios y la vida queda reducida en lo que puedes hacer o no. No es espiritual un comportamiento que aplasta, mortifica, sofoca y limita la libertad. Lo que viene de Dios lleva la contraseña de la frescura, se orienta en favor de la vida, de su crecimiento
El día de descanso nos ayuda a tomar una decisión y es decir basta. El verdadero poder consiste en imponer un límite. El ser humano no puede perderse a sí mismo y quedar prisionero de un ciclo de producción, de rendimiento y acumulación
La palabra de Dios da una dirección para la vida humana y la enseñanza de Jesús es liberadora. "Yo, el Hijo del hombre, soy quien decide qué puede hacerse y qué no puede hacerse en el día de descanso.", Mc 2:28. Dios está de parte del ser humano y el descanso es el espacio de libertad, de vida, amor, de fantasía. Dios nos ofrece la libertad necesaria para ampliar los espacios y sus movimientos. Cuando la palabra es bien entendida nos trae alegría.
Celebrar la vida, hacer fiesta y descansar es un regalo. El descanso y su celebración es el tiempo del encuentro. Es la provisión de Dios para el desarrollo humano. “Tienen que entender que el día de descanso es un regalo del Señor para ustedes”, Ex 16:29. Es dejar paso a las relaciones con Dios, consigo mismo y con los demás.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
lunes, 2 de marzo de 2026
Somos desafiados a mostrar las señales y evidencias de un nuevo amanecer
Un nuevo orden
domingo, 1 de marzo de 2026
El Espíritu es poder nivelador y descendió sobre todos
Manifestación milagrosa
sábado, 28 de febrero de 2026
Construimos con audacia y valentía
La espiritualidad de una visión
La misión y visión de Nehemías tenía que ver con reedificar los muros de Jerusalén, Neh 2. Cuando llegó a la ciudad de Jerusalén fue prudente, hizo un relevamiento y buscó el tiempo adecuado para compartir la visión. Cuando llegó el momento sus primeras palabras fueron de ánimo y desafío.
Nehemías sabía lo que significaba “ser audaz y valiente”. Él estuvo en el proceso de restaurar la esperanza de un grupo entero de personas. Nunca es fácil volver a empezar – se necesita valentía, firmeza y el compromiso de asumir riesgos.
Reedificar las murallas de la ciudad de Jerusalén requería un equipo que entendiera la realidad y que estuviera comprometido para hacer lo que se tenía que hacer – independientemente de lo que sucediera. Solamente después que Nehemías les dijo a las personas “cómo la bondadosa mano de Dios había estado con él" la respuesta del grupo fue: “¡Manos a la obra!” y unieron la acción a la palabra", Neh 2:18
Ser audaz y valiente significa emprender acciones poco comunes sin temer a las dificultades o al riesgo que implican. Este tipo de audacia nos muestra la fuerza, resistencia y perseverancia que necesitamos. Tan pronto como Nehemías y su gente se comprometieron a “levantarse y construir” empezaron los ataques de la oposición – “Pero ¿qué es lo que están haciendo?” Y la respuesta de Nehemías no es más que la certeza de una profunda fe en Dios: “El Dios del cielo nos concederá salir adelante. Nosotros sus siervos vamos a comenzar la reconstrucción”, Neh 2:20
La experiencia de Nehemías nos recuerda que los desafíos para construir son cuando necesitamos a otros valientes, quienes puedan “esforzar sus manos.” Que puedan caminar con nosotros y juntos “construir y levantar.” Eso nos debe traer esperanza: reedificamos con audacia y valentía.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
viernes, 27 de febrero de 2026
Construir, reedificar, renovar y restaurar trae esperanza.
Construir, restaurar y renovar
jueves, 26 de febrero de 2026
Volvamos nuestra mirada al Dios creador. "EL amor inagotable y la verdad se encontraron; ¡la justicia y la paz se besaron!"
Humanos
miércoles, 25 de febrero de 2026
Jesucristo es una novedad gozosa y nos anima a ponernos un traje o vestido nuevo
Disfraz
martes, 24 de febrero de 2026
Jesús nos llama a entrar en los tiempos nuevos
La partitura de la vida
lunes, 23 de febrero de 2026
Jesús se mueve en el terreno de la vida, del gozo y del amor anunciando la alegría y la esperanza
El terreno de la vida
domingo, 22 de febrero de 2026
La actividad del Espíritu Santo es siempre una experiencia que nos supera, nos sorprende y caemos rendidos a Él.
Seguir al Espíritu y percibir algo más
sábado, 21 de febrero de 2026
"La fe cristiana es una fe que nació para caminar"
Día de Alegría
viernes, 20 de febrero de 2026
"Dios nos protege en la soledad amenazadora como si fuera la niña de sus ojos."
La niña de sus ojos
¿Alguna vez estuviste perdido en algún lugar o te rescataron de una circunstancia difícil? ¿Qué pensaste y qué sentimientos llegaron a tu vida?El texto de Deuteronomio 32:10 dice: "Los encontró por el desierto, por tierras secas y azotadas por el viento; los envolvió en sus brazos, los instruyó y los cuidó como a la niña de sus ojos."
Alessandro Pronzato nos relata que toda aventura espiritual pasa por el desierto. Es el lugar donde la realidad es despojada de las apariencias y reducida a lo esencial, a lo indispensable. Es la prueba de la precariedad y Dios se hace seguridad a cambio que perdamos las nuestras. El que camina en el desierto se contenta solo con Dios - Dios debe ser todo.
En el desierto se encuentra uno frente a un cielo sin límites, frente a la arena y al propio ser. El ser humano se ve obligado a encontrarse consigo mismo, por eso el desierto fascina y asusta. Es la tierra de la gran soledad, es la ausencia de otros y otras, ayuno de encuentros y abstinencia de presencias. El desierto es el preludio de un encuentro con Dios. El profeta Oseas nos dice: "Por eso, ahora voy a seducirla: me la llevaré al desierto y le hablaré con ternura”, Os 2:14.
La gran prueba es la fe. Sin fe no se puede vivir en el desierto. El desierto puede florecer, el silencio puede convertirse en mensaje y la soledad en comunión. Isaías dice: "Yo voy a hacer algo nuevo, y ya he empezado a hacerlo. Estoy abriendo un camino en el desierto y haré brotar ríos en la tierra seca", Is 43:19.
El desierto es tu situación concreta y Dios te conoce, te mira, se interesa por ti, no te pierde de vista. Es donde Dios nos provoca. Dios nos seduce. Es aquí donde se prepara un banquete. "Dios nos protege en la soledad amenazadora como si fuera la niña de sus ojos."
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
jueves, 19 de febrero de 2026
Jesús siempre nos sorprende. Jesús pasa, ve, elige y llama.
Dejar algo atrás
miércoles, 18 de febrero de 2026
Todavía, podemos confiar en Dios.
El arenal
“Pero también del hijo de la esclava haré una gran nación, porque es descendiente tuyo». Al día siguiente, Abraham se levantó de madrugada, tomó un pan y un recipiente de cuero para agua y se los dio a Agar, poniéndoselos sobre el hombro. Luego le entregó al muchacho y la despidió. Agar partió y anduvo errante por el desierto de Berseba … En cuanto ella se sentó, comenzó a llorar desconsoladamente.”, Gn 21:13-20¿Solemos escuchar la voz de los que gritan en el desierto? ¿El desierto tiene sentido en nuestras vidas? Los que gritan en el desierto son por lo general personas que se encuentran solas. Creo que el desierto no sería el destino privilegiado que buscaríamos muchos de nosotros. Pero es ahí donde nos podemos encontrar con Dios.
Es en el arenal donde Agar es tenida en cuenta junto a su niño y su llanto se transforma en esperanza. Es en la tierra seca donde encontramos ese pozo de agua pura para Ismael. Un desierto donde aprendemos a caminar con Dios, confiar en su provisión y descanso.
Dios nos llama desde el arenal a no tener una atención dividida, quitarnos el equipaje que sobra y mantener la prioridad de tenerle presente en nuestra vida.
Solo nuestra vanidad nos puede hacer perder el rumbo. Es en un lugar desértico donde descubrimos quienes somos y qué buscamos.
Ismael vivió en el desierto, Dios acompañó al niño, fue creciendo, tuvo mucha habilidad y experiencia y se convirtió en un hábil arquero. La promesa para Ismael y su descendencia fue: "Yo lo bendeciré, lo haré fecundo y le daré una descendencia numerosa. Él será el padre de doce príncipes. Haré de él una nación muy grande", Gn 17:20.
Solos en el desierto es donde podemos volver a recordar las promesas que Dios tiene para nosotros. Su última palabra es la Bendición. Todavía, podemos confiar en Dios.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox
martes, 17 de febrero de 2026
“En efecto, vivimos por fe, no por vista”, 2 Co 5:7. La fe estimula el ingenio, la originalidad y la innovación
Creatividad
lunes, 16 de febrero de 2026
Dios provee lugares de reposo
Descanso y serenidad
domingo, 15 de febrero de 2026
“Nunca descartes al inmigrante. Dios muchas veces usa al inmigrante, la persona que pasamos por alto”
Inmigrantes




















