domingo, 11 de enero de 2026

La única manera de conocer a Jesús es ir por donde el camina

Los pasos del camino

"-Vengan y vean—les dijo”, Jn 1:39

 Cuando uno acepta realizar el salto de la fe, aterriza en un territorio que hay que descubrir. Nuestro tema son los pasos que debemos dar y lo que vamos a ver. Jesús propone un camino, a lo largo del cual se construye un creyente. Nos dirige hacia nuevos horizontes, cosas que ver y descubrir. 

Jesús nos introduce en un descubrimiento progresivo y hay sorpresas. No presenta un programa cerrado, sino un camino atrayente para recorrer, un itinerario imprevisible, una estimulante aventura para vivir. 

La única manera de conocer a Jesús es ir por donde el camina. El evangelio de Juan nos dice que los primeros discípulos le siguieron y “se quedaron con El”, Jn 1:39. Jesús nos desafía a ver donde se hospeda. Su casa es casa de oración para todas las naciones; para todas las etnias hasta lo último de la tierra, Mc 11:17. Está caminando por cada rincón de esta tierra, no se queda quieto y “es imprevisible en sus exigencias”. “El no soporta nuestra tienda angosta... La quiere diferente, más espaciosa, más variada”, Is 54:2-3.  

Estar en el seguimiento de Jesús es un proceso que comienza y nunca acaba. La invitación de Jesús es seguir para poder ver, y no ver para poder seguir. Implica creer y seguir creyendo. Muchos quieren ver antes de comprometerse, pero bienaventurados son los que creen sin ver porque luego verán, Jn 20:29. “Sin la seguridad de haber visto y entendido todo, estamos llamados a arriesgarnos y actuar en la confianza de que Dios será fiel a su carácter y promesas. Como dijo Pablo, "estamos llamados a vivir no por vista, sino por Fe, 2 Co. 5:7”. Esto cambia nuestra historia y cambia la historia. “Aceptemos por tanto nuestro camino. Que es siempre un camino incomodo, lleno de dificultades y de sorpresas. Saber caminar a oscuras, saber correr el riesgo, saber gustar la aventura cristiana en todo su maravilloso dramatismo”

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

sábado, 10 de enero de 2026

La transformación de una nación viene por medio del evangelio

El otro poder

“Un hombre llamado Simón, quien por muchos años había sido hechicero allí, asombraba a la gente de Samaria y decía ser alguien importante. Todos, desde el más pequeño hasta el más grande, a menudo se referían a él como «el Grande, el Poder de Dios». Lo escuchaban con atención porque, por mucho tiempo, él los había maravillado con su magia”, Hch 8:9-11
 
Este relato describe a Simón como una persona de prestigio e importancia. “Se referían a él como «el Grande, el Poder de Dios», pero la gente creyó el mensaje de Felipe y el resultado fue que se bautizaron hombres y mujeres. Luego el mismo Simón creyó y fue bautizado. Simón comenzó a seguir a Felipe y estaba asombrado por las señales y los grandes milagros que hacía. Los apóstoles enviaron a Pedro y Juan para ver que sucedía y los nuevos creyentes recibieron el Espíritu Santo. “Cuando Simón vio que el Espíritu se recibía cuando los apóstoles imponían sus manos sobre la gente, les ofreció dinero para comprar ese poder. Pedro le respondió: —¡Que tu dinero se destruya junto contigo por pensar que es posible comprar el don de Dios!”. Simón siempre fue muy poderoso y también lo quería ser en la iglesia. Hoy hay políticos y grupos que desean seducir y tener a su favor el voto de la comunidad de fe. También hay algunos religiosos que creen que la transformación social viene por medio del poder político. Indudablemente el poder afecta a la vida cristiana. Frente al poder de Simón "el mago" está el otro poder que es el de Simón Pedro, un simple pescador que descubrió la presencia del Espíritu y encontró valor para enfrentarse a las más variadas circunstancias. Todo esto no se compra con dinero o vendiendo el don del Espíritu. La iglesia debe rechazar toda tentación de acomodarse al poder político y vender su identidad. La transformación de una nación viene por medio del evangelio. Se nos llama una vez más a ser una voz profética que le recuerda a toda Nación: “Pero si mi pueblo se humilla, y ora y me busca, y si al mismo tiempo abandona su mala conducta, yo escucharé en el cielo su oración, perdonaré sus pecados y los haré prosperar de nuevo”, 2 Cr 7:14

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

viernes, 9 de enero de 2026

Dios es capaz de usar nuestras circunstancias adversas y moverlas en una buena dirección

Una perspectiva más grande

José fue una persona que vivió en medio de circunstancias que golpearon su vida. Sus hermanos lo envidiaban por su forma de ser, así que se volvieron contra él. En un camino desierto, lo golpearon, le pusieron dentro de una cisterna y luego lo vendieron como esclavo, Gen. 37:23-28.

José se convirtió en esclavo en Egipto, la gran superpotencia de ese tiempo, pero su carácter y dones lo convirtieron en la persona más poderosa junto al faraón. Años después en esa posición de poder y riqueza, le dio la bienvenida a sus distanciados hermanos, quienes fueron en busca de alimentos a consecuencia de una gran escasez.

Cuando ellos se dieron cuenta que el “Señor de Egipto” el cual estaba frente de ellos, era su hermano, escucharon la sorprendente interpretación de José: “Dios me envió delante de ustedes: para salvarles la vida de manera extraordinaria y de ese modo asegurarles descendencia sobre la tierra. Fue Dios quien me envió aquí, y no ustedes.”, Gn 45:7-8. ¿Cuál es la lección aquí?

En este punto, la Biblia ofrece una perspectiva que solo la fe puede aceptar: Dios es capaz de usar nuestras circunstancias adversas y moverlas en una buena dirección. 

 Mel Lawrenz comenta: "Si en este tiempo estamos experimentando el desánimo, una pérdida de trabajo, la pérdida de alguien en especial, o cualquier experiencia que viole la esencia de lo que es bueno y correcto, entonces; tenemos que saber que Dios puede tomarnos no importa quiénes seamos, y utilizarnos para sus buenos propósitos". 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox 

jueves, 8 de enero de 2026

No somos sustitutos, sino servidores que ayudamos a otros a no faltar a la cita con aquel que les dice: "¿Qué buscan?"

Discernir e interpretar

“«¡Miren, aquí viene el Cordero de Dios!»  Al oír eso, los dos discípulos lo siguieron”, Jn 1.35-37
Juan el Bautista se caracterizó por ayudar a sus discípulos a discernir e interpretar el momento que les tocaba vivir.  Los discípulos por estar en la escuela de Juan el Bautista terminan por encontrarse con aquel que es “Totalmente Otro” y dejan al viejo maestro. Juan expresó: "Él debe tener cada vez más importancia, y yo tenerla menos”, Jn 3:30. 
El personaje principal nunca debe quedar relegado en un rincón. El testimonio como seguidores de Jesucristo debe indicar quien es el verdadero protagonista de toda la historia. El auténtico creyente debe tener claridad de su rol, que sabe entrar en escena, sin miedo, en el momento justo, y sobre todo tener coraje para salir en el momento preciso. 
El que sigue al Señor no debe ser un estorbo para los demás, tampoco controlador, asfixiante, entrometido. Es alguien que deja espacio al “Otro” y espacio a la libertad de la gente. Como servidores es necesario desparecer en determinados momentos, no interferir y que cada persona tome su decisión personal. No somos sustitutos, sino servidores que ayudamos a otros a no faltar a la cita con aquel que les dice: "¿Qué buscan?". Todo se trata de afrontar el riesgo de una opción personal, de una fe consciente, de un consentimiento a la iniciativa divina. Es el momento de la decisión individual y el coraje para rendirnos a un acontecimiento único, irrepetible, entregando todo no a una idea, a un sistema, sino a “Alguien”. Jesús nos vuelve a decir: «Vengan a ver».
Carlos Scott 
Foto Gilbert Lennox

miércoles, 7 de enero de 2026

Una nueva vida comienza porque solo el Hijo de Dios puede hacer esto

 Vida nueva

¡Aquí tienen al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!... es el que bautizará con el Espíritu Santo. Yo lo he visto y por eso testifico que este es el Hijo de Dios», Jn 1:29-34

Jesucristo se hizo vulnerable para compartir nuestras penas, alegrías, frustraciones y sueños. Al decir que Jesús quita el pecado del mundo estamos diciendo que lo divino puede tocarnos y cambiarnos a nosotros. Sería muy difícil o casi imposible ver un cambio en nuestras propias vidas si Jesús no quita el pecado. Jesucristo es el que Bautiza con el Espíritu Santo. Necesitamos de este bautismo para nacer de nuevo y día tras día andar en nueva vida. Es saturar nuestro ser con su Espíritu. Significa hundirnos, sumergirnos, empaparnos de Él. Es algo divino que ningún otro puede hacer, Jn 20:19-23. Jesucristo es el Hijo de Dios. Conocer la identidad de Cristo es un don del cielo. “En ese momento le había sido revelado a Juan que Jesús no era otro que el Hijo de Dios”. “Nosotros le conocemos porque él escogió darse a conocer”. Jesucristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, es el que nos bautiza con el Espíritu Santo y es el Hijo de Dios. ¿Lo crees? Te invito a creer y entregarte a Jesús. Tu pecado es borrado y perdonado, eres bautizado por su Espíritu Santo y una nueva vida comienza porque solo el Hijo de Dios puede hacer esto.

Carlos Scott 

Foto Gilbert Lennox

martes, 6 de enero de 2026

También la noche contiene indicios de luz

Circunstancias

“Dios le ordenó: Toma a tu hijo, el único que tienes y al que tanto amas, y ve a la región de Moria. Una vez allí, ofrécelo como holocausto en el monte que yo te indicaré”, Gn 22:2

La vida está llena de contingencias que nos pueden llevar algunas veces a no entender el propósito de nuestra existencia. En el camino nos encontramos con la noche. Es noche para tantas personas, y dan ganas de saltar por encima de las tinieblas para dejarnos penetrar por la luz. Es querer llegar a ese final alegre “No pongas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas ningún daño…Te bendeciré… y todas las naciones del mundo serán bendecidas por medio de tu descendencia”, Gn 22:12-18.

Abraham camina durante tres días, hay determinación de llegar al fondo de la cuestión. No es fácil, parece un Dios incomprensible e imposible, un Dios que se contradice. Parece que reniega de la promesa y toma para sí el fruto de esa promesa. Le invito a Abraham a romper el hilo con el pasado y ahora lo invita a romper el hilo con lo porvenir. Dios abre una carretera y corta el camino. ¿Difícil o simple?

Alessandro Pronzato dice: “…es necesario pasar a través de la noche, explorarla hasta el fondo. También la noche contiene indicios de luz”. Es confiar en una presencia, aun cuando experimentamos la ausencia más desoladora, creer en la luz aun cuando se atraviese un túnel interminable sin luz alguna. Es necesario confiar en el Dios de las largas noches, en el Dios de los días negros. Este Dios, en la encrucijada más oscura, te toma de la mano y te dice: “estoy aquí”. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

lunes, 5 de enero de 2026

La plenitud del Espíritu de Dios se manifiesta en la humildad, la solidaridad con el Pueblo de Dios y la entrega total a la causa del Reino de Dios

Tiempo de salida

"Juan lo miró y declaró: «¡Miren! ¡Ahí está el Cordero de Dios!», Jn 1:36

En nuestro mundo y contexto es clave en todo tiempo comprender cuál es el tiempo de la acción y el tiempo de la salida. “La verdadera persona religiosa es ‘uno que cede el puesto’. Es decir, el verdadero testigo no es nunca pesado, asfixiante, absorbente, sino que hace sitio a los demás. Cede el puesto al otro. Concede espacio a la libertad de los otros… El testigo auténtico es uno que sabe desaparecer en el momento justo, para dejar libre el campo a los verdaderos e insustituibles protagonistas del encuentro… paga el precio quizás más difícil: el marcharse de puntillas, para no molestar, sin esperar siquiera un gesto de saludo, o una invitación a la fiesta”. Juan el Bautista no se amargó por no tener el papel principal en la película. Se alegró de ocupar su rol y en este caso dejo sus pretensiones teniendo una perspectiva adecuada de sí mismo. Juan alegremente le da el lugar a Jesús, Jn 1:35-37. El ejemplo de Juan el Bautista es su servicio humilde, generoso y desinteresado. Esto nos impacta y Jesús habla de Juan como el más grande de los profetas, Mt 11:7-15. La plenitud del Espíritu de Dios se manifiesta en la humildad, la solidaridad con el Pueblo de Dios y la entrega total a la causa del Reino de Dios.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

sábado, 3 de enero de 2026

Dios nos invita a ser parte de algo nuevo y esto llena nuestra existencia de esperanza

La Esperanza del Camino

“¡Aquí viene nuestro Dios! ¡Viene con todo su poder!”, Is 40:9-10

Cuando hablamos de la esperanza del camino hablamos del peregrinaje. Implica éxodo y es el viaje de los creyentes en Cristo hacia un destino determinado. Esta realidad está marcada por la utopía que, en el sentido positivo se emplea como proyecto o ideal de un mundo diferente. Es el horizonte de la esperanza donde se desea llegar… y se llegará. Es el pan del camino y el anhelo de un mañana diferente. Es también la crítica del presente defectuoso. Nuestra fe es utópica en el sentido que está fundamentada en la esperanza, pero es real. Es alimentada por la promesa, se proyecta hacia adelante y tiene el anhelo de encontrar el mundo prometido por Dios. El mañana esperado es la fuerza de transformar el presente. Es una mirada hacia el frente. El profeta Isaías nos dice: “Y ahora, Dios le dice a su pueblo: «No recuerden ni piensen más en las cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo, y ya he empezado a hacerlo. Estoy abriendo un camino en el desierto y haré brotar ríos en la tierra seca.”, Is 43:18-19. Es el cielo y la tierra nueva anunciada por el profeta. “Dios dijo: «Llénense de alegría, porque voy a crear algo nuevo. Voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva.”, Is 65:17-18. Esta es la utopía que mueve la historia y la razón que sustenta nuestra esperanza. Nuestra respuesta es unirnos a la Misión de Dios predicando el evangelio en palabra y obra, transforma toda la existencia humana y erradica la injusticia. Dios nos invita a ser parte de este futuro y esto llena nuestra existencia de esperanza.

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox
 

viernes, 2 de enero de 2026

“Tener en claro nuestra identidad es el principio de un ministerio sano”

Identidad

“Este es el testimonio de Juan cuando los judíos de Jerusalén enviaron sacerdotes y levitas a preguntarle quien era. No se negó a declararlo, sino que confesó con franqueza: Yo no soy el Cristo”, Jn 1:19-20

¿Por qué los judíos enviaron a preguntarle a Juan acerca de su identidad? Para los judíos Juan representaba un enigma, nadie lo conocía, venia del desierto. Su aparición repentina exigía una explicación. Su primera respuesta fue: “Yo no soy el Cristo”. “¿Quién eres entonces? –le preguntaron-. ¿Acaso eres Elías? No lo soy. ¿Eres el profeta? No lo soy... ¡Tenemos que llevar una respuesta a los que nos enviaron! ¿Cómo te ves a ti mismo?”, Jn 1:21-22. Juan se veía como una voz que llamaba al pueblo a preparar el camino del Señor. Nada más que una voz, Is 40:3. Se veía como un instrumento y siervo de Dios. “No era la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz”. Daba testimonio de Jesús y anuncio su presencia. Juan buscaba la sencillez. No buscaba gloria, poder o una posición elevada. Entendía que la gente le pertenecía a Dios. No son las instituciones, nuestros métodos y programas los que cambian a las personas. Con su vida señalaba a Jesucristo. “Tener en claro nuestra identidad es el principio de un ministerio sano”. 

Carlos Scott

Foto Gilbert Lennox

jueves, 1 de enero de 2026

Reflexiones para un nuevo año

 Algunos pensamientos 

"Pero surgirá uno para pastorearlos con poder, con la majestad del nombre del Señor su Dios. Vivirán seguros, porque Él dominará hasta los confines de la tierra. ¡Él traerá paz!" Miqueas 5:4

-Tendremos 365 días de 24 horas. Cada día es un regalo de Dios y habrá que administrarlo conforme a los deseos de El. Cada día entregado a la depresión, al desgano, rencor y la derrota es un día perdido para siempre.

-Cada día tendremos el alba y la puesta del sol. La persona sabia aprovecha bien el tiempo. Seamos sabios aprovechando el tiempo para descansar y administrar el trabajo conforme a los preceptos de Dios.

-Si amamos a todas las personas que el Señor nos envía, seremos de ánimo, consuelo y será evidente los valores del Reino de Dios.

-Tendremos la oportunidad de ser personas llenas de gratitud o personas que creemos que todos nos tratan injustamente. Es casi seguro que padeceremos alguna injusticia, nuestra actitud decidirá cómo terminaremos el año.

-Tendremos pruebas, circunstancias difíciles que serán un "test". Dios nos quiere preparar para otro nivel de crecimiento y de responsabilidad.

-El Señor seguirá levantando "discípulos incondicionales a Jesucristo" dispuestos a ser "ciudadanos responsables" en la sociedad local y hasta lo último de la tierra. Veremos a muchos de ellos salir a otros campos de misión; muchos más serán alcanzados... y tantas otras bendiciones vendrán.

-Al final del año si hemos usado los recursos para algo que no es la extensión del Reino de Dios saldremos con menos riqueza en el cielo y mas pobreza en la tierra. Vivamos con generosidad.

Y con estos pensamientos,
Misión Local y Global - GloCal -
les desea la bendición del Señor para este año 2026

Carlos y Alicia Scott
Ciudad Autónoma Buenos Aires
Argentina
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