Una vuelta más
“Pablo y Bernabé regresaron a Listra, Iconio y Antioquía de
Pisidia, donde fortalecieron a los creyentes ... y les recordaron que debemos
sufrir muchas privaciones para entrar en el reino de Dios”, Hch 14:21-22
Lucas comenta que Pablo y Bernabé animaron a los discípulos
a continuar en la fe y perseverar en medio de la pruebas y sufrimientos. Los
testigos establecen el valor de seguir a Cristo. El sacrificio y sufrimiento
nos ayudan a ver que se puede vencer al mal haciendo el bien.
La meta no es sufrir y morir. Es compartir a Cristo y su
evangelio. Hablamos de la extensión del Reino de Dios que vence el mal y esto
implica estar dispuestos a sacrificarnos. ¿Cómo vencer al mal y a Satanás?
“Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el testimonio
que dieron. Y no amaron tanto la vida como para tenerle miedo a la muerte”, Ap
12:11.
Dios nos llama a vivir con una pasión apostólica. Esta es
una elección intencional de vivir para que Jesús sea adorado en las naciones.
Es hacer conocer a Cristo, Ro 15. Se trata de la visión de la gloria de Dios
llenando toda la tierra. Es clave permanecer en el enfoque correcto y no en
nuestros propios sueños de grandeza. Somos llamados a comenzar movimientos de
discípulos porque Dios desea tener personas que adoren a su Hijo, que el mal
sea derrotado y la humanidad disfrute la bendición de Dios. “Edificaré mi
iglesia, y el poder de la muerte no la conquistará”, Mt 16:18.
"Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos
del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros
temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes
del infierno pueden separarnos del amor de Dios. Ningún poder en las alturas ni
en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos
del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor”, Ro 8:36-39.
Carlos Scott
Foto Gilbert Lennox




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